Como empresa especializada en la venta de jamones en Navarra queremos repasar en esta nueva entrada del blog las diferencias que existen entre el corte manual y el mecánico en lo relativo a la conservación de la esencia.


Como entendidos del mundo del embutido y del jamón te recordamos que, si queremos ser puristas, hemos de recurrir al corte manual por una serie de razones de peso. El corte a mano nos permite apreciar cuatro sabores: la maza o tapa, la contra o babilla, el jarrete y la culata. Un buen plato de jamón tiene que llevar al menos dos de estas partes. En Industrias Cárnicas Hermanos Cirauqui te recordamos que es esencial hacer cortes limpios y no dejar la típica “barca”, parte hundida que queda en las piezas mal cortadas. Un buen cortador que se precie ha de saber de qué forma cortar cada parte del jamón. De la maza obtenemos esas sabrosas lonchas translúcidas, de la culata los taquitos y de la contra una juliana muy fina. 


Eso sí, con el corte a mano hay que consumir el jamón en el mismo día para que no se oxide ni se reseque. Voces expertas sostienen además que el corte mecánico calienta las piezas. Ten en cuenta además que el jamón tiene que tomarse a temperatura ambiente (entre 21 y 22º C). En resumen, como empresa de venta de jamones en Navarra te insistimos en que si lo amas verdaderamente has de ponerte en manos de alguien que sepa cómo cortarlo, cómo usar la base para sostenerlo y qué tipo de herramientas utilizar.